lunes, 13 de agosto de 2012

Despertar en el castillo (Parte 40)


Desperté a la mañana siguiente. La luz del sol iluminaba tímidamente la habitación. Me quedé un rato mirando a Allen, que dormía en frente mía, pero dándome la espalda. Me acerqué al borde del sofá y me asomé. Lavi dormía a sus pies. Tenía el pelo revuelto y le tapaba por completo la cara. Me quedé un rato mirándole, en silencio. Después les dirigí una mirada rápida a Nemu, que aun dormía con los dos golems. Me incorporé un poco en el sofá y miré hacia detrás. Krory se había quedado dormido en un sillón al lado de la ventana, y estaba tapado por la manta que Allen le había dado la noche anterior. Ante aquella situación, opté por volver a tumbarme y dejarles descansar un poco más. Pero no tenía sueño, así que me tumbé cerca del borde del sofá, para ver a Lavi. Me gustaba verle mientras dormía. Es una faceta que se ha ido desarrollando desde que le estuve cuidando la primera noche en la enfermería. Lentamente empecé a bajar mi brazo, para apartarle el mechón de pelo que le caía sobre el ojo izquierdo, el que estaba descubierto. Lo cogí, y lo puse a un lado. Ni se movió. Seguí observándole durante un rato. No sé si fueron minutos, o incluso horas. Fue Allen el que me sacó de mis pensamientos, al incorporarse en el sofá.

-Hola Allen –saludé, pero no pareció escucharme. Es más, creo que ni me vio.

Se estiró aun sentado en el sofá, y se levantó lentamente mientras se restregaba los ojos con las manos. Empezó a caminar, y se calló al suelo. Había chocado con el cuerpo de Lavi, y había caído sobre él. Lavi se despertó bruscamente y con un pequeño grito de dolor. Allen, tras darse en la cabeza, pareció volver en sí.

-Ostras, no me acordaba de que estábamos aquí… Me creía que estaba en mi habitación del cuartel.

Yo me había llevado las manos a la boca tras aquella escena. Lavi tenía los ojos cerrados, y se movía debajo de Allen.

-Allen… -empecé a decir.

Él me miró y yo le señalé el lugar sobre el que estaba sentado. Bajó la mirada y se encontró con Lavi. De un salto se levantó, y le miró desde arriba.

-Perdona…

-¿Estás bien? –pregunté, apartando un poco las manos de la boca.

Lavi asintió, mientras se llevaba la mano a la cabeza.

-Allen, eres un poco torpe… -dijo aun con la mano en la cabeza.

-Ya he dicho que me creía que estaba en el cuartel.

-Eso significa que has dormido bien… -dijo Lavi mientras se apartaba la mano de la cabeza y se la ponía delante de los ojos.

-Sí, he dormido bien. Son cómodos los sofás.

Yo seguía mirando a Lavi, que seguía palpándose las zonas doloridas por el golpe. Nemu, Noda y Tim se habían despertado por el alboroto. Nemu y Noda miraban a Lavi desde las mantas sobre las que habían dormido, y Timcanpy voló hasta la cabeza de su dueño. Entonces una sombra se cernió sobre nosotros. Lavi levantó la cabeza y miró a mi espalda. Su cara, que mostraba ligero fastidio, cambió a una que reflejaba terror.

-Kuro-chan…

-Me habéis despertado, mocosos.

Me di la vuelta. Krory tenía mal aspecto. Las ojeras eran mucho más profundas, y el flequillo le tapaba parte de la cara.

-¿Krory, has dormido algo? –preguntó Allen.

Krory no contestó. Yo me incorporé en el sofá, apoyada en las rodillas, y de frente a Krory.

-Krory, no has dormido, ¿verdad?

-No podía dormir. Hay algo aquí que no me gusta. Pero empecé a coger algo de sueño cuando el sol empezaba a salir. Habré dormido una hora como mucho, hasta que vosotros habéis empezado a armar escándalo –dijo, un poco mal humorado.

-Lo siento, Krory –dijo Allen.

Nos quedamos un rato en silencio, hasta que Lavi se levantó y nos miró a todos con una sonrisa.

-Bueno, ¿empezamos?

-Sí, vamos a buscar a ese supuesto fantasma –dijo Allen mientras se acercaba a la puerta.

Lavi cogió las mantas del suelo, las dobló y las dejó sobre uno de los sofás. Allen abrió la puerta, y se asomó al exterior. Krory se acercó a Allen, con Nemu correteando entre sus piernas. Noda se posó sobre mi cabeza, y entonces Lavi me miró.

-¿Lista?

Asentí. Allen y Krory nos esperaban en el pasillo. Nemu, que había activado su Inocencia, corría por delante de ellos. A pesar de que ya había amanecido, el pasillo seguía estando oscuro, debido a que todas las habitaciones estaban cerradas, y no había ninguna ventana en todo el pasillo. Nemu comenzó a guiar nuestros pasos por aquel pasillo. Allen y Krory le seguían de cerca, y Lavi y yo íbamos un poco por detrás. Nos pasamos un par de horas abriendo las puertas de las habitaciones, pero tras asomarnos y ver que no había nada, las volvíamos a cerrar. Seguíamos caminando por aquel gran pasillo, avanzando lentamente, sin que pasase nada. Avanzábamos y avanzábamos, pero aquel pasillo no se terminaba. Había veces en las que me parecía que volvíamos al mismo sitio, pero eso no era posible, el pasillo era completamente recto, y no habíamos girado en ningún momento. Incluso las habitaciones en las que entrábamos parecían las mismas. Estábamos empezando a desmoralizarnos, cuando algo me llamó la atención. Volví a abrir la puerta que Allen había cerrado, y me encontré con la habitación en la que habíamos pasado la noche. No era que los muebles fuesen los mismos, y que la disposición de ellos fuera la misma, no. Las mantas estaban en el mismo lugar en el que Lavi las había dejado, y la de Krory seguía arrugada sobre el sillón que había al lado de la ventana. Lavi se dio cuenta de que me había quedado mirando la habitación y se acercó. Se asomó por la puerta, y la boca se le abrió ligeramente en una expresión de asombro. Allen, Krory y Nemu no se habían dado cuenta de nuestra parada, y seguían avanzando.

-Esto es muy raro, ¿no crees? –dije yo mirando al interior de la habitación.

Lavi no dijo nada, pero su expresión habló por él. Nos quedamos mirándonos en silencio, como buscando una respuesta a lo que acabábamos de ver, pero un grito lo rompió.

-¡Allen! –la voz de Krory se escuchó por delante de nosotros. La luz de Nemu había desaparecido, y no se veía nada más allá de donde nos encontrábamos.

-¿Lavi, Juvia? –Krory parecía asustado y, según se podía escuchar, parecía que estaba retrocediendo sobre sus pasos-. ¿Lav-aaaaaaaaaaaah!

-¡KURO-CHAN! –Lavi había empezado a correr hacia donde se había escuchado el grito de Krory.

Yo empecé a correr detrás suya y le paré, cogiéndole del brazo.

-Lavi, tranquilo, vamos a buscarles, pero los dos, ahora no nos podemos separar, y menos estando todo tan oscuro.

No podía creer que hubiese dicho eso. Los colores se me subieron a las mejillas, pero gracias a la oscuridad, pasó inadvertido. Lavi tomó aire y bajó el brazo, con lo que le solté, pero entonces me dio la mano y empezamos a andar, casi correr por aquel pasillo. Noda aun seguía en mi cabeza, y parecía nervioso. Seguimos avanzando, pero no había ni rastro de Krory, de Allen o de Nemu. Entonces se escucharon unos ruidos a nuestra espalda, nos dimos la vuelta, y una gran ráfaga de viento nos hizo retroceder. En ese momento sentí un tirón de la mano de la que Lavi me llevaba sujeta, pero me soltó. Me di la vuelta y vi como en el suelo se había abierto un gran hueco, un agujero negro, por el que Lavi estaba empezando a caer. Intenté agarrarle, pero sus dedos se me escaparon entre los míos. En cuanto el agujero se hubo tragado a Lavi, se empezó a cerrar. Yo me tiré al suelo e hice lo imposible por mantenerlo abierto, pero el agujero se fue cerrando cada vez más, mientras veía a Lavi caer por él. Me quedé petrificada…

-¡LAVI!

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