Pronto
llegamos a la estación y nos subimos al tren de vuelta a casa. Krory se quedó
dormido en cuanto se sentó, y Lavi y yo nos sentamos al lado uno del otro, en
frente de Krory. Puse a Nemu sobre mis piernas, y Noda, desde mi hombro, se le
quedó mirando. Cuando Nemu levantó la cabeza, se quedó mirando a Noda, y este,
molesto, se fue volando, pero pude atraparlo en el último momento, cogiéndole
de la cola.
-¿A dónde
crees que vas? Vamos, no seas así, hay sitio de sobra para los dos.
Puse a Noda
al lado de Nemu, pero Noda intentó alejarse, mientras hacía ruidos raros
enseñando los dientes. Nemu giró la cabeza, y le acercó hacia él con la pata.
Noda empezó a abrir la boca, dispuesto a morderle, y yo fui a pararle, pero
Lavi me detuvo, manteniendo la mirada fija en ellos. Yo me giré también hacia
ellos, intentando averiguar por qué Lavi me había frenado, cuando vi que Nemu
le daba un lengüetazo a Noda. Noda no supo cómo responder a eso. Poco a poco
fue escondiendo los dientes, y se quedó mirando al gato. Entonces Nemu se
acurrucó, y acercó más a Noda hacia él, quedándose los dos juntos, Nemu hecho
un ovillo, y Noda entre sus patas. Parecían estar a gusto.
-Vaya dos…
-dijo Lavi, aun mirándolos.
-No sabía
que fueses tan celoso, Noda –dije mientras le daba un golpecito con el dedo.
En pocos
segundos se quedaron dormidos, y yo tampoco tardé en dormirme, pero no caí en
un sueño profundo, si no que aun era más o menos consciente de lo que pasaba.
Notaba cómo me iba resbalando en el banco hacia uno de los lados, y finalmente
me quedé dormida.
Abrí los
ojos cuando el tren ya se hubo parado. Krory estaba tumbado en el banco de en
frente, un poco encogido, pues era demasiado largo como para entrar estirado.
Lavi se había hecho un hueco en el banco en el que estaba Krory, donde había
apoyado los pies. Noda y Nemu seguían en mis piernas. Yo estaba un poco ladeada
en el banco, apoyada en… e-el hombro de Lavi, y él tenía su cabeza apoyada
sobre la mía. Krory empezó a levantarse, mientras se estiraba, y se nos quedó
mirando.
-Lavi…
Despierta, hemos llegado –dije con suavidad.
-Espera
Juvia, esto se hace así –dijo Krory mientras empujaba los pies de Lavi, aun
apoyados en el banco. Lavi cayó con un golpe sordo al suelo. Apareció asomando la
cabeza entre los bancos, con la mano en la cabeza.
-Kuro-chan,
eso ha dolido…
-Es que no
había manera de despertarte.
Lavi le miró
extrañado. Yo preferí no decir nada. Desperté a Noda y Nemu, y bajamos todos
del tren. Paramos en una cafetería a desayunar y volvimos al cuartel para
informar a Komui de lo ocurrido.
-Ya veo, así
que sospecháis que el gato es portador de Inocencia. Se lo llevaré a Hevlaska,
y luego, dependiendo de lo que diga, discutiremos qué hacer con él.
Dicho esto,
Komui tomó a Nemu, y bajó por el ascensor. Krory, Lavi y yo nos quedamos
mirando cómo el ascensor desparecía por el fondo del hueco. Cuando hubo
desaparecido, nos miramos entre nosotros. Teníamos unas caras horribles, por no
haber dormido lo suficiente.
-Será mejor
que vayamos a descansar –dijo Lavi.
Krory
asintió, y se alejó por el pasillo tras haberse despedido de nosotros.
-Juvia,
también va por ti.
-Yo prefiero
quedarme a ver qué dice Hevlaska.
-Está bien…
Espera, te propongo una cosa. Si quieres, te llevo el equipaje a tu cuarto,
mientras tú esperas, y luego nos vamos al jardín a descansar un rato.
Le miré
extrañada.
-¿Quieres ir
a descansar al jardín?
-Bueno, a mí
me gusta dormir en el césped. Es una buena sensación -permanecí en silencio-.
Espera, ¿me estás diciendo que nunca lo has hecho? Pues ya está, ¿me dejas
llevarte las cosas a la habitación?
Noda se
adelantó, y le dio la llave de mi cuarto. Lavi cogió la llave, la maleta, y
salió corriendo. Noda se volvió hacia mí, y le miré, levantando una ceja. Él
voló hasta mi hombro, y me dio un lengüetazo.
-Será
posible… Vaya cosas me haces…
Poco después
apareció Komui con Nemu en bazos.
-En efecto,
es compatible. ¿Habéis pensado qué hacer con él?
-Bueno, eso,
mejor, que lo decida él.
Miré a Noda,
esperando que dijera algo. Komui me miró extrañado.
-Bueno, yo
he pensado que tal vez podría quedarme con vosotros, si soy de peligro para la
gente normal.
Komui se
quedó blanco.
-¿Ha sido el
gato el que ha hablado?
Asentí.
-¿Cómo es
posible?
-Bueno,
según parece, solo le escuchamos los que tenemos alguna relación directa con la
Inocencia –le expliqué a Komui.
Él se quedó
en silencio.
-Se me había
ocurrido que podría sernos útil en las batallas si él está dispuesto -proseguí.
Komui y yo
nos quedamos mirando a Noda.
-Bueno, si
puedo ser de utilidad, haré lo que sea.
-Pues listo,
tenemos otro exorcista en la Orden. El primer gato exorcista. ¿Te importa
quedarte con él, Juvia?
Miré a Nemu,
y luego a Noda. Los ojos de ambos me lo dijeron todo.
-Me haré
cargo de él.
-Bien, pues
si no necesitas nada más, me vuelvo, que seguro que Reever me echa la bronca
por haber dejado el papeleo a medias.
Y se fue
corriendo. Al segundo apareció Lenalee. Parecía que estaba esperando a que
terminase de hablar con su hermano para aparecer.
Le conté lo
que nos había pasado en la misión, y le presenté a Nemu. Tras unas cuantas
carantoñas, Lenalee me preguntó:
-¿Qué tal
con Lavi?
-Bien, ha
estado bien para ser mi primera misión. Y he conocido también a Krory…
-No es a eso
a lo que me refiero, y lo sabes.
-B-bueno,
pero no sé qué decirte…
-Qué chico
más tonto.
-¿Por qué
dices eso, Lenalee?
-¿No te
diste cuenta de su reacción cuando te vio cuando llegasteis del cuartel
asiático? –no respondí, por lo que ella siguió- Él dijo una cosa, que creo que
fue bastante importante, pero como no lo había dicho nunca delante tuya, es
normal que no sepas a qué se refería. Cuando él te vio dijo “strike” –dijo
Lenalee, imitando su voz.
-…
-Eso lo hace
cuando ve a alguien que le gusta. Normalmente lo hace por su aspecto físico, lo
cual es más o menos normal en un chico como él, que se vaya fijando en las
chicas guapas –me puse roja-. Pero yo creo que esta vez va más allá.
-¡Lenalee!
–Lavi había aparecido por el pasillo, y nos saludaba con la mano en alto.
Lenalee le
devolvió el saludo, se adelantó hacia él, le dijo algo, y se fue por el
pasillo, no sin antes darse la vuelta y decirme adiós con la mano. Entonces
Lavi llegó a mi lado.
-Entonces,
¿nos vamos?
Empezamos a
caminar, rumbo a la puerta principal, mientras le contaba lo que había hablado
con Komui. Llegamos al jardín sin darme cuenta. Otra vez Lavi se dirigió al
árbol, nuestro árbol, y se tumbó a su sombra. Yo me senté a su lado, y dejé a
Nemu que corretease, seguido de cerca por Noda. Entonces, lentamente, empecé a
bajar, hasta quedarme tumbada al lado de Lavi. No tardamos en quedarnos
dormidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario