jueves, 21 de junio de 2012

El gato exorcista (Parte 19)


Pronto llegamos a la estación y nos subimos al tren de vuelta a casa. Krory se quedó dormido en cuanto se sentó, y Lavi y yo nos sentamos al lado uno del otro, en frente de Krory. Puse a Nemu sobre mis piernas, y Noda, desde mi hombro, se le quedó mirando. Cuando Nemu levantó la cabeza, se quedó mirando a Noda, y este, molesto, se fue volando, pero pude atraparlo en el último momento, cogiéndole de la cola.

-¿A dónde crees que vas? Vamos, no seas así, hay sitio de sobra para los dos.

Puse a Noda al lado de Nemu, pero Noda intentó alejarse, mientras hacía ruidos raros enseñando los dientes. Nemu giró la cabeza, y le acercó hacia él con la pata. Noda empezó a abrir la boca, dispuesto a morderle, y yo fui a pararle, pero Lavi me detuvo, manteniendo la mirada fija en ellos. Yo me giré también hacia ellos, intentando averiguar por qué Lavi me había frenado, cuando vi que Nemu le daba un lengüetazo a Noda. Noda no supo cómo responder a eso. Poco a poco fue escondiendo los dientes, y se quedó mirando al gato. Entonces Nemu se acurrucó, y acercó más a Noda hacia él, quedándose los dos juntos, Nemu hecho un ovillo, y Noda entre sus patas. Parecían estar a gusto.

-Vaya dos… -dijo Lavi, aun mirándolos.

-No sabía que fueses tan celoso, Noda –dije mientras le daba un golpecito con el dedo.

En pocos segundos se quedaron dormidos, y yo tampoco tardé en dormirme, pero no caí en un sueño profundo, si no que aun era más o menos consciente de lo que pasaba. Notaba cómo me iba resbalando en el banco hacia uno de los lados, y finalmente me quedé dormida.
Abrí los ojos cuando el tren ya se hubo parado. Krory estaba tumbado en el banco de en frente, un poco encogido, pues era demasiado largo como para entrar estirado. Lavi se había hecho un hueco en el banco en el que estaba Krory, donde había apoyado los pies. Noda y Nemu seguían en mis piernas. Yo estaba un poco ladeada en el banco, apoyada en… e-el hombro de Lavi, y él tenía su cabeza apoyada sobre la mía. Krory empezó a levantarse, mientras se estiraba, y se nos quedó mirando.

-Lavi… Despierta, hemos llegado –dije con suavidad.

-Espera Juvia, esto se hace así –dijo Krory mientras empujaba los pies de Lavi, aun apoyados en el banco. Lavi cayó con un golpe sordo al suelo. Apareció asomando la cabeza entre los bancos, con la mano en la cabeza.

-Kuro-chan, eso ha dolido…

-Es que no había manera de despertarte.

Lavi le miró extrañado. Yo preferí no decir nada. Desperté a Noda y Nemu, y bajamos todos del tren. Paramos en una cafetería a desayunar y volvimos al cuartel para informar a Komui de lo ocurrido.

-Ya veo, así que sospecháis que el gato es portador de Inocencia. Se lo llevaré a Hevlaska, y luego, dependiendo de lo que diga, discutiremos qué hacer con él.

Dicho esto, Komui tomó a Nemu, y bajó por el ascensor. Krory, Lavi y yo nos quedamos mirando cómo el ascensor desparecía por el fondo del hueco. Cuando hubo desaparecido, nos miramos entre nosotros. Teníamos unas caras horribles, por no haber dormido lo suficiente.

-Será mejor que vayamos a descansar –dijo Lavi.

Krory asintió, y se alejó por el pasillo tras haberse despedido de nosotros.

-Juvia, también va por ti.

-Yo prefiero quedarme a ver qué dice Hevlaska.

-Está bien… Espera, te propongo una cosa. Si quieres, te llevo el equipaje a tu cuarto, mientras tú esperas, y luego nos vamos al jardín a descansar un rato.

Le miré extrañada.

-¿Quieres ir a descansar al jardín?

-Bueno, a mí me gusta dormir en el césped. Es una buena sensación -permanecí en silencio-. Espera, ¿me estás diciendo que nunca lo has hecho? Pues ya está, ¿me dejas llevarte las cosas a la habitación?

Noda se adelantó, y le dio la llave de mi cuarto. Lavi cogió la llave, la maleta, y salió corriendo. Noda se volvió hacia mí, y le miré, levantando una ceja. Él voló hasta mi hombro, y me dio un lengüetazo.

-Será posible… Vaya cosas me haces…

Poco después apareció Komui con Nemu en bazos.

-En efecto, es compatible. ¿Habéis pensado qué hacer con él?

-Bueno, eso, mejor, que lo decida él.

Miré a Noda, esperando que dijera algo. Komui me miró extrañado.

-Bueno, yo he pensado que tal vez podría quedarme con vosotros, si soy de peligro para la gente normal.

Komui se quedó blanco.

-¿Ha sido el gato el que ha hablado?

Asentí.

-¿Cómo es posible?

-Bueno, según parece, solo le escuchamos los que tenemos alguna relación directa con la Inocencia –le expliqué a Komui.

Él se quedó en silencio.

-Se me había ocurrido que podría sernos útil en las batallas si él está dispuesto -proseguí.

Komui y yo nos quedamos mirando a Noda.

-Bueno, si puedo ser de utilidad, haré lo que sea.

-Pues listo, tenemos otro exorcista en la Orden. El primer gato exorcista. ¿Te importa quedarte con él, Juvia?

Miré a Nemu, y luego a Noda. Los ojos de ambos me lo dijeron todo.

-Me haré cargo de él.

-Bien, pues si no necesitas nada más, me vuelvo, que seguro que Reever me echa la bronca por haber dejado el papeleo a medias.

Y se fue corriendo. Al segundo apareció Lenalee. Parecía que estaba esperando a que terminase de hablar con su hermano para aparecer.
Le conté lo que nos había pasado en la misión, y le presenté a Nemu. Tras unas cuantas carantoñas, Lenalee me preguntó:

-¿Qué tal con Lavi?

-Bien, ha estado bien para ser mi primera misión. Y he conocido también a Krory…

-No es a eso a lo que me refiero, y lo sabes.

-B-bueno, pero no sé qué decirte…

-Qué chico más tonto.

-¿Por qué dices eso, Lenalee?

-¿No te diste cuenta de su reacción cuando te vio cuando llegasteis del cuartel asiático? –no respondí, por lo que ella siguió- Él dijo una cosa, que creo que fue bastante importante, pero como no lo había dicho nunca delante tuya, es normal que no sepas a qué se refería. Cuando él te vio dijo “strike” –dijo Lenalee, imitando su voz.

-…

-Eso lo hace cuando ve a alguien que le gusta. Normalmente lo hace por su aspecto físico, lo cual es más o menos normal en un chico como él, que se vaya fijando en las chicas guapas –me puse roja-. Pero yo creo que esta vez va más allá.

-¡Lenalee! –Lavi había aparecido por el pasillo, y nos saludaba con la mano en alto.

Lenalee le devolvió el saludo, se adelantó hacia él, le dijo algo, y se fue por el pasillo, no sin antes darse la vuelta y decirme adiós con la mano. Entonces Lavi llegó a mi lado.

-Entonces, ¿nos vamos?

Empezamos a caminar, rumbo a la puerta principal, mientras le contaba lo que había hablado con Komui. Llegamos al jardín sin darme cuenta. Otra vez Lavi se dirigió al árbol, nuestro árbol, y se tumbó a su sombra. Yo me senté a su lado, y dejé a Nemu que corretease, seguido de cerca por Noda. Entonces, lentamente, empecé a bajar, hasta quedarme tumbada al lado de Lavi. No tardamos en quedarnos dormidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario